miércoles, 18 de noviembre de 2015

5 condiciones necesarias para aprender oratoria.

Hace poco leyendo sobre oratoria encontré unos elementos comunes, los cuales son señalados como necesarios para aquellos que estamos en el camino de aprender este hermoso arte. Y hoy los comparto con ustedes.



1º. Estar dispuesto a conocerse.

Quienes nos dedicamos a hablar en público debemos  trabajar el ser, esa realidad que nos permite el equilibrio emocional y psicológico para poder mostrar solidez y seguridad al compartir ideas. 

Cicerón afirma que el orador debe ser y parecer libre, libertad tanto de pensamientos, sentimientos y emociones, meta que podemos alcanzar conociéndonos a nosotros mismos, como dice Jorge Bucay “sólo sabiendo quiénes somos podremos empezar a ser mejores para nosotros mismos y para los demás”.

2º. Ser perseverante para aprender.
Si partimos de la máxima que dice "el orador no nace, se hace", podemos identificar un eje fundamental de un buen orador: la perseverancia.

Muchos al iniciar el largo recorrido de la oratoria desistimos al no ver avances a corto plazo, nos desilusionamos y no seguimos en la ruta del aprendizaje, es por ello que debemos entender que al ser la perseverancia un valor, nos permitirá afrontar aquello que no sea fácil ni cómodo de alcanzar y obtener.


3º. Hablar siempre con responsabilidad.
En un artículo titulado hablar en público es una bendición de Dios, hago referencia al hecho de que hablar en público implica trasmitir vida y expresar buenos deseos a otras personas, eso se afirma para resaltar que tenemos la gran responsabilidad de liderar a otros, conmoviendo, persuadiendo y educando para el bien común, porque un orador es un artista que sabe del impacto que producen las palabras y expresa ideas con responsabilidad a sabiendas que cada frase dicha no retornará sin haber producido algún efecto.

Ahora bien, al hablar en público debemos asumir las consecuencias que tengan las palabras que pronunciemos y las ideas que expongamos, respondiendo de las mismas ante quien corresponda en cada momento. 

4º. Valoración positiva de nosotros mismos.
Boris Maldonado Tapia afirma que el orador debe tener siempre un alto concepto de sí mismo, estar convencido que puede encantar a un público (que es su mejor aliado), que tiene la seguridad de sí mismo y que con sus palabras puede impactar en cada persona a quien llegue. 

Lo antes referido, ilustra el hecho que poseer una valoración positiva de nosotros mismos nos permite abordar la oratoria con dignidad, siendo responsables, aceptando nuestros debilidades como artistas para crecer y servir alegremente.


5º. Practicar con disciplina.
En este aspecto voy a retomar algunas ideas de una publicación anterior, la clave para ser un orador exitoso, iniciando con la frase "dime cuánto practicas y te diré cuán buen orador eres" del profesor Yael Jimenez Alvarado, la cual nos indica que para ser un buen orador debemos dedicar tiempo a practicar, no remitiéndonos solamente a los contenidos, es incluir en ello las técnicas para saber transmitir ideas y poder deleitar al público que nos pueda escuchar.

Para finalizar, comparto lo que afirmó Confucio el más elevado tipo de hombre es el que obra antes de hablar, y practica lo que profesa.