domingo, 14 de febrero de 2016

Las 2L de un buen Orador.


Hoy deseo compartirte una reflexión sobre dos aspectos en los cuales debemos ocuparnos para ser buenos oradores.

1ro. Lo vocal. La voz para quienes hablamos en público es el canal en el cual se fundamenta nuestro obrar, es por ello, que para ser un buen orador debemos educar nuestra voz para que podamos expresarnos de forma clara, con la intensidad adecuada y con el ritmo necesario.

Si deseamos que nuestro mensaje sea del agrado del público debemos de valorar este aspecto de nuestro arte, debido que una investigación realizada por Albert Mehrabian concluyó que el 38% del impacto de un mensaje oral pasa por lo vocal (tono, matices, intensidad, volumen, entre otras características). 

Nos ha pasado ha muchos que por el miedo escénico la voz se nos pone más aguda, sentimos que se nos quiebra, no la podemos emitir con la fuerza que deseamos o simplemente no podemos pronunciar algunas palabras, porque sentimos que se nos "enreda la lengua", eso llega a impactar negativamente la presentación, es necesario entonces estar realizando ejercicios que nos permitan articular y vocalizar correctamente. 

2do. Lo visual. Aunque al hablar en público lo vocal es el medio fundamental para comunicarnos, debemos resaltar  que el lenguaje corporal, juega un papel irremplazable, porque el componente verbal se utiliza para comunicar información y el no verbal para comunicar estados y actitudes personales. 

Imagínate por un momento a un orador que este disertando sobre el vivir en la alegría y con su rostro exprese tristeza, melancolía, dolor. ¿Qué pensará el público? ¿Cómo recibirá el mensaje?. Recordemos entonces, que si aquello que expresamos a través del cuerpo contradice lo que manifestamos con las palabras, entonces, transmitimos un mensaje confuso al destinatario. 

Si seguimos consultando la investigación de Albert Mehrabian, encontramos "que en una conversación cara a cara el impacto del mensaje pasa por más del 60% del componente visual, lenguaje corporal".