viernes, 18 de marzo de 2016

Las 5 vocales para hablar en público.

Cada uno de nosotros nos relacionamos con nuestros ambientes, de una u otra manera, a través de la palabra hablada. 

Esos vínculos nos llevan a tener un contacto físico y emocional, que pueden servir para construir o destruir puentes, es importante entonces que el objetivo que nos propongamos al conversar sea preciso y definido, buscando siempre que nuestras intervenciones sean una bendición. Para lograr dicho objetivo podemos recurrir a las 5 vocales para hablar en público.

AgradecerEl agradecimiento es un estado de ánimo enaltecedor, tanto para el que agradece como para el que recibe el agradecimiento, por eso es que debemos dar las gracias por cada oportunidad que nos den para expresarnos en público.  Con ello lograremos llenar al otro de algo positivo de nosotros mismos, podremos acortar distancias y crearemos un lazo de unión profunda con esos maravillosos seres con los cuales compartimos.

EntenderEste segundo aspecto es muy  relevante para que nuestro mensaje logre su objetivo, porque al tener la responsabilidad de dirigir una palabras a un grupo de personas debemos por encima de todo Entenderlos. Sí. Entender que tienen expectativas y necesidades. Implica un esfuerzo consciente para tratar de comprender qué pasa por sus mentes, cómo y por qué se sienten así, pero no desde nuestra perspectiva sino intentando pensar como piensan ellos, con sus creencias, sus valores. Debemos hacer énfasis en el hecho que es al público a quien debemos satisfacer, no se trata de decirle lo que consideramos o lo que queremos, sino lo que el público necesita y eso solo lo podemos lograr interpretando sus estados de ánimo.  Dice A. Cury que "la capacidad de ponerse en el lugar del otro, entenderlos, es una de las funciones más importantes de la inteligencia. Demuestra el grado de madurez del ser humano.”

InspirarPuede ser temerario considerar la inspiración entre los aspectos al hablar en público, pero lo hago entendiéndola tanto como producto, como proceso. Recordemos que la definición de inspirar es “despertar o causar en el ánimo un sentimiento, una sensación o una impresión”. Viéndolo así, nuestras intervenciones siempre van a causar una impresión, siendo ineludible la consideración de que la misma sea positiva y grata. Ahora bien, ya sea que consideremos la inspiración como producto o proceso, debemos recurrir a los mismos elementos: autenticidad, escucha activa, fuerza emocional, humildad y dar esperanzas. Porque en la medida que seamos nosotros mismos, en que escuchemos los silencios y podamos ayudar a descubrir la luz en plena oscuridad, estaremos inspirando a ese público maravilloso que nos oye.

ObservarHablar en público no es solamente un acto de emitir o pronunciar palabras. Es un acto más complejo, donde se activa nuestro nivel racional, nuestro nivel emocional, nuestra experiencia previa, que implica diseñar, organizar, evaluar y ejecutar un plan, que nos obliga a observar las posturas y movimientos de las personas que nos oyen, como del mobiliario que nos rodea. Para un orador, conferenciante, facilitador o expositor el observar al público le aporta una gran dosis de planteamientos creativos, porque lo pone “en percepción”, es decir, observando y encontrando distintos hechos importantes para adecuar el discurso y poder ayudar a quienes nos escuchan.

Unir. Se afirma que el público “es un monstruo de mil cabezas”, esa sentencia nos invita a lograr que nuestras intervenciones sean para “concordar las voluntades u opiniones de dos o más personas o grupos para conseguir un fin determinado, o hacer que sientan confianza o afecto uno por otro”. Y más en un momento de la historia de la humanidad tan polarizado. No se trata de unir a nuestros ideales o a nuestras propuestas, se trata de unir en proyectos trascendentes y de interés común: la paz, la felicidad, el perdón, el amor, el respeto, la tolerancia, siempre serán puntos a los cuales debamos unir a las personas que nos escuchan.