lunes, 12 de junio de 2017

Una formula mágica para comunicar sin aburrir.


Al hablar en público la ansiedad nos impide en muchas ocasiones que podamos desarrollar ideas coherentes, por eso es que hoy vamos a compartirte una fórmula mágica para que impactes de manera profesional a tu público, ya sea en una reunión de trabajo o en un encuentro familiar.

Eso sí, debes respetar en todo momento la estructura, considero que allí radica su complejidad.

Primero cuenta una fábula o una historia que tenga relación con el tema que te corresponda desarrollar. Por ejemplo, si el tema es sobre el engaño o la mentira puedes iniciar:

Un día un lobo cambió su apariencia para así facilitar la obtención de su comida. Se metió entonces en una piel de oveja y se fue a pastar con el rebaño, despistando totalmente al pastor.  Al atardecer, para su protección, fue llevado junto con todo el rebaño a un encierro, quedando la puerta asegurada. Pero en la noche, buscando el pastor su provisión de carne para el día siguiente, tomó al lobo creyendo que era un cordero y lo sacrificó al instante.

Seguidamente presentas argumentos a favor o en contra del engaño o la mentira apoyándote en la historia.

Así nos pasa a todos los que perdemos nuestra esencia, los que traicionamos nuestros principios éticos. Cambiamos como el lobo de la historia para ganar un puesto, un cargo o una mejora salarial, pero al no tener las competencias profesionales necesarias nos hacemos daño, no a la empresa, ni a nuestras familias, sino al ser más importante bajo nuestra responsabilidad: nosotros mismos. Evitemos la disociación, porque como afirma Perla Pilewski, miembro de la Asociación Psicoanalítica Argentina, "una vida tejida con una trama de mentiras y ocultamientos equivale a una vida no saludable, con consecuencias psíquicas y somáticas, porque implica sostener ideales de bienestar a costa de un profundo miedo y una gran desconfianza en la propia capacidad para enfrentar las cosas".

Y en último paso hacemos un cierre con una reflexión que posicione nuestra propuesta.

Por eso yo quiero despedirme pidiendo que nos revisemos, para que así podamos crecer como lobos, no terminemos como corderos cuando somos grandes lobos, capaces de conseguir las cosas por mérito propio y no por engaños o mentiras.

Recuerda, la formula consiste en Fábula + Argumentos + Cierre y tendrás asegurada una intervención de impacto.