viernes, 28 de julio de 2017

Aprenda a dar conferencias como lo hacía Steve Jobs.

Para quienes hablamos en público Steve Jobs no es solo un referente creativo del mundo tecnológico, la forma de dar sus conferencias, donde lo sencillo, lo dinámico y lo inesperado se conjugaban, es considerada toda una escuela. 

Nos dice la sabiduría popular que para aprender siempre es bueno hacerlo de los mejores, por ello vamos a repasar los puntos fundamentales que este genio de la Oratoria Moderna aplicaba en sus presentaciones y así poder nosotros dar conferencias de calidad.

1ro. Tener estructura en el desarrollo. Steve Jobs en cada una de sus presentaciones seguía un patrón: problema - solución, con ello lograba cautivar y mover a los presentes, porque el problema era general, afectaba a todos y él tenía la llave de la solución. Ahora bien, en toda presentación lo recomendable es que tengamos un inicio, un desarrollo y un cierre, pero muchas veces en el desarrollo los nervios nos bloquean y hacen que perdamos el hilo de nuestras ideas por falta de una estructura definida, sin embargo, con el modelo de Steve Jobs lograremos impactar en nuestras conferencias.

2do. Regla del 3x10. Para muchos sabios de la Grecia Antigua el número 3 era el número de la perfección, debido que es el único que tiene inicio, medio y fin, eso le fue dando un valor superior que tiene connotación casi mágica. De igual manera,  debemos de considerar que hoy, gracias a investigaciones científicas, sabemos que el tiempo máximo de atención en una clase o actividad pedagógica no supera los 10 minutos. Estos datos, seguramente, los conocía el fundador de Apple quien aplicaba la regla del 3x10, es decir, tenía 3 ideas que desarrollaba durante unos 10 minutos con ello lograba que la memoria a corto plazo jugara a su favor evitando así el cansancio y aburrimiento de los asistentes, permitiendo que se recordara más fácilmente su mensaje.

3ro. Usar palabras de poder. Cuando uno revisa los vídeos de las participaciones de Steve Jobs se encuentra con frases que mueven a la acción, donde destacan palabras como: nuevo, poderoso, fuerte, beneficio, éxito, fuerza, ya, ahora, regalo. Hoy sabemos que el marketing considera a muchas de estas palabras como palabras de poder, es decir, palabras que tienen una gran carga emocional y que bien utilizadas dentro del discurso producen un poderoso efecto persuasivo. El punto es saber utilizarlas, para ello podemos usar los tres lenguajes de orador como muy bien lo hacía Steve Jobs y así generaremos un gran recuerdo positivo en nuestra audiencia.

4to. Utilizar apoyo visual. En una diapositiva de Steve Jobs las palabras casi no existen. Él, en una gran medida, usaba simplemente fotografías, eso tiene una lógica explicación. Jobs sabía que  los seres humanos tenemos una tendencia innata de confundir una imagen con la realidad, con lo cual se incrementa porcentualmente el poder persuasivo de un mensaje, al tiempo que son primordiales para lograr un anclaje en la memoria a largo plazo. Significa entonces, que es fundamental al momento de organizar nuestro recurso de apoyo audiovisual seleccionar aquellas imágenes que complementen correctamente la idea que vamos a transmitir, teniendo como objetivo que no nos sustituya, sino que nos complemente.  

5to. Demostrar. Todo público tiene: una carga emocional y otra racional que le domina. La clave de un buen orador es lograr el equilibrio en su presentación, pero para lograrlo a nivel racional debemos ampararnos en las demostraciones, el cual le da un aire de veracidad científica a las afirmaciones que podamos presentar, porque no será un conocimiento subjetivo, sino que estará fundamentado en la certeza. Esto lo hacía Steve Jobs. Las demostraciones desempeñaban un papel muy valioso en sus conferencias. Si revisamos la conferencia de apertura de la Conferencia Mundial de Desarrolladores de Apple (WWDC) notaremos que con objeto en mano demostraba varias características del producto que presentaba. Nos toca a nosotros estudiar nuestro discurso y descubrir cómo aplicar este consejo.

Cierro este artículo recordándote que la clave será la combinación de estos consejos, pero con la práctica debida, porque no son fórmulas que funcionan solas, sino que dependen de nuestra preparación para ser efectivas.